Si bien es uno de los estilos más criticados en el mundo de la moda, sustraer lo estereotípico y centrarse en la frescura y la comodidad son los elementos  fundamentales para lograr el “look-de-festival-de-música” perfecto

Pensar en el festival de música estadounidense Coachella despierta, casi indefectiblemente, una mezcla predeterminada de prendas y accesorios: coronas de flores, bralettes o tops de bañador, chalecos con flecos, vestidos de macramé, shorts ajustados y botas. La “moda Coachella”, sin embargo, traspasó las fronteras del festival californiano hace años, convirtiéndose en el sello de festivales musicales desde América hasta Europa, logrando adquirir, incluso, su propia sección de prendas en los retailers más grandes de fast fashion.

 

Pese a que los festivales musicales, como el inminente Primavera Sound, son una vitrina de moda para influencers y celebridades, y se encuentran entre los eventos favoritos de coolhunters y trend forecasters, seguir ciegamente las tendencias puede suponer más incomodidad que diversión. Estos son algunos consejos para quienes quieren disfrutar los festivales musicales con el mínimo de complicaciones y el máximo de estilo:

Con la reciente tendencia de “unicorn makeup”, los maquillajes con purpurina se han convertido en los favoritos del público de los festivales. Sin embargo, se debe considerar que debido a las largas horas y las altas temperaturas, los looks de maquillaje elaborados o sobrecargados de productos no siempre son los mejores aliados. Para mayor practicidad, complementar una base o crema BB con protección solar y a prueba de calor con una colorida sombra de ojos en crema (con o sin purpurina añadida), y delineador y rímel waterproof.

 

 

En lo que respecta al peinado, las temperaturas deben dictaminar más que las preferencias: si una melena suelta se torna imposible, se puede intentar con versiones divertidas de coletas, trenzas o rodetes.

 

Las botas se han convertido en un clásico de los looks de festival, pero corresponden a motivaciones más utilitarias que estilísticas: en festivales como Coachella y especialmente Glastonburry, la lluvia y el lodo son invitados habituales ante los cuales las botas brindan una necesaria protección. Sin embargo, la cantidad de tiempo que el público debe estar parado y el calor pueden contrarrestar la practicidad de las botas. Dependiendo del pronóstico, las zapatillas deportivas pueden ser un buen sustituto, especialmente para el suelo asfaltado de Primavera Sound.

 

 

Las bandoleras y las riñoneras en clave 90’s son los accesorios más prácticos para llevar tus esenciales sin resentir el peso extra de un bolso. Las mochilas también pueden demostrar su utilidad ante la necesidad de llevar abrigo extra para las largas y frescas noches de festival.

 

En lo que respecta a atuendos, una combinación justa entre capas y minimalismo puede ser la más cómoda. Las piezas de activewear, en ese sentido, se vuelven ideales, pero los vestidos sueltos, estilo slip, monos o conjuntos con pantalones holgados o culottes también pueden ayudar a formar combinaciones de confort máximo aún en tendencia.

 

 

Con la mezcla de estos elementos, la funcionalidad va de la mano de la estilización, ambos potenciados para una experiencia musical disfrutable.

 

¿Cuáles son tus consejos de vestimenta para festivales musicales? ¡Coméntanos!