Tras 26 años en la marca de retail estadounidense J. Crew, Lyons se despidió de la marca a la que revolucionó con su estilo preppy ecléctico

Faldas de plumas mezcladas con camisas blancas. Trajes estilo pijama. Bufandas de tul. Pantalones de lentejuelas con jerséis de cashmere. Todo, siempre, acompañado de gafas de pasta oscura. Con ese particular estilo, la diseñadora Jenna Lyons logró convertirse en una de las caras más visibles de la moda estadounidense, así como la indiscutida reina del retail, junto a la cual J. Crew dejó de ser una simple tienda de jerséis para convertirse en una marca a seguir, con fanáticas como Michelle Obama y Katie Holmes.

Sin embargo, tras 26 años de trabajo junto a la marca, Jenna Lyons anunció su renuncia al cargo de presidenta y directora creativa de J. Crew, luego de que la cadena experimentara descenso de ventas y sufriera por el incremento de popularidad de una de sus marcas hermanas, Madewell.

«La moda, porque puede cambiar quién eres, cómo te sientes, y eso puede ser mágico” – Jenna Lyons

Si bien para los fundadores de J. Crew la “J” en el nombre de la marca no tiene significado alguno, la última década ha fusionado esa inicial a Jenna Lyons, quien no sólo se ha convertido en un ícono de la moda, sino también en la encarnación de la marca. No obstante, esa unión entre ambos no siempre fue tal.

Nacida en Boston y criada en California, Lyons sufrió durante toda su infancia y adolescencia las consecuencias de una enfermedad congénita, incontinentia pigmenti, que marcaba su piel y hacía que su cabello se cayera: “la condición me hizo introvertida, pero también es la razón por la que amo a la moda, porque puede cambiar quién eres, cómo te sientes, y eso puede ser mágico”, afirmó Lyons.

Poco después de graduarse de la escuela Parsons de Nueva York, Lyons ingresó a J. Crew como asistente de diseño del sector masculino de la marca gracias a una serie de bocetos que impresionaron a la diseñadora líder, Emily Woods. Tras un ascenso al cargo de Vice Presidente de Diseños Femeninos, la carrera de Lyons se consolidó en 2008 gracias al flamante CEO de la marca, Millard Drexler, quien vio el potencial en Lyons para ser más que una diseñadora.

Juntos, Lyons y Drexler lograron brindarle una identidad distintiva a la marca, indisociable del estilo preppy-chic de la diseñadora, que prioriza tanto las prendas en sí como la importancia de su combinación. “Jenna manipula la ropa como un chef ágil mezclado con un vidente”, llegó a comentar Leandra Medine, de Man Repeller, mientras que The New York Times la bautizó “la mujer que viste a Estados Unidos”. El catálogo de J. Crew y su sitio web incluso llegó a incluir los “Jenna’s picks”, una sección con las prendas elegidas por Lyons para cada edición que la afirmaba como trendsetter.

En su despedida, Lyons resaltó el honor de trabajar para J. Crew, al tiempo que manifestó su emoción por “ver el próximo capítulo” de la marca, y “por la oportunidad que tendrán otros líderes creativos a la hora de asumir nuevas responsabilidades”. Tanto los proyectos próximos de Lyons como el futuro del estilo de la marca aún son desconocidos.